Centro
Regional de Educación Normal
Clave: 23DNL0002N
Licenciatura en Educación Preescolar Intercultural
Bilingüe
4° semestre
Curso: Evaluación Para El Aprendizaje
Coordinador: María Isabel De La Luz Cacho Aguilar
Docente en formación:
Rubí del Carmen Coba Canul
Lizbeth jazmín Ku Chuc
Irene del Rosario López Oy
Grado y Grupo: 2º
“A” Intercultural Bilingüe
Ciclo-escolar: 2016-2017
Felipe Carrillo Puerto, Quintana Roo, a 1 de marzo del 2017.
Introducción:
En el presente ensayo se abordara acerca del texto
“patologías de la evaluación educativa”, en donde el autor Miguel Ángel Santos
Guerra habla sobre los problemas que se enfrentan en la evaluación
institucional educativa en los diversos niveles, de la misma forma está basada en la vida cotidiana de los
alumnos-padres de familia-docentes y desde el punto de vista de los actores.
“la escuela no cambia por decreto. Puede modificarse la
estructura, el currículum, los itinerarios, pero no se trasforma la actitud ni
se mejora la capacidad educativa.” Miguel Ángel Santos Guerra.
Esta frase se refiere a que a pesar de que cambien cosas
en el ámbito educativo, si el docente sigue con sus mismas posturas o formas de
enseñar, no cambia nada, porque no toma en cuenta la importancia de las nuevas
formas de evaluar al igual que las necesidades de cada uno de sus alumnos.
Desarrollo:
Durante el texto “patologías de la evaluación educativa”
se desprenden diversas problemáticas que están relacionadas con la evaluación
educativa, que entre ellas suceden en tres momentos el cual lleva un orden pero
no está establecido el momento en el cual debe llevarse a cabo y una forma
específica para aplicarla.
Entre las problemáticas que se bordaron en el texto nos
enfocamos en: solo se evalúa a los alumnos,
se evalúan solo los conocimientos, se evalúa principalmente la vertiente
negativa, solo se evalúa a las personas, se evalúa cuantitativamente, no se
evalúa éticamente, se evalúa para conservar.
El primer punto “solo se evalúa a los alumnos” hace
mención de que el alumno es el único responsable de sus resultados, esto es
porque el resultado que tenga es por el esfuerzo que haya dado, la atención que
haya brindado en clases.
Si los resultados fueron bajos, quiere decir que solo en
él está el cómo resolverlo, mejorarlo, teniendo así consecuencias de lo que
obtengan en sus calificaciones.
Pero lo que no se ha tomado en cuenta es que los alumnos
no son los únicos responsables de su
evaluación ya que también en ello existen otros agentes educativos a su alrededor, un ejemplo son los padres de
familia que en ocasiones suelen
presionar a sus hijos a que saquen un buen promedio de lo contrario hay
castigos, etc. El cual es un problema ya que al niño/a presente estrés,
desesperación, etc., factores.
Hay que tomar en cuenta que al no tener un buen resultado
no quiere decir que el alumno no haya
realizado un esfuerzo para realizar su examen. Puesto que tal vez puede
ser el error de una forma de aplicar una evaluación.
El segundo punto “se evalúa los conocimientos”, nos dice
que una persona que adquiriese un
abundante caudal de conocimientos para mejor destruir/ oprimir a los otros, un alumno que llenase su cabeza
de conocimientos pero que odiase la sabiduría, un individuo con un gran almacén
de datos en la cabeza pero incapaz de comunicarse…, no está auténticamente
formado.
Los conocimientos son tan importantes para los alumnos,
puesto que ayudan a resolver situaciones pero los conocimientos también deben
estar acompañados de saber actuar, es decir no solo es cuestión de saber algún tema, como a veces suele verse teóricamente sino que también hay que saber
cómo utilizarlo y aplicarlo ya sea que como alumno, saberlo manejar en el aula
y como educador, saberlo aplicar para llevar a cabo una mejor enseñanza con la
práctica.
Otro punto es “se
evalúa principalmente la vertiente negativa”, “El desequilibrio de perspectiva
hace que la escuela esté más atenta a los errores que a los aciertos de los
alumnos y que los equipos de evaluación externa se apresten más a describir
problemas y deficiencias que a resaltar valores y logros”
En este los docentes suelen observar los errores de sus
alumnos, en vez de observar los logros y valorar el contenido de sus trabajos.
Aunque es de utilidad para que el alumno mejore en su ortografía también es necesario valorar lo que le ha
salido correcto.
El siguiente punto “solo se evalúa a las personas”, es un
error someter a los alumnos o a los profesores de un centro o a los
coordinadores de una reforma a una evaluación conclusiva, sin tener en cuenta
las condiciones, los medios, los tiempos, los contextos en que se mueven.
En este apartado el autor quiere dar a entender que es
necesario tomar en cuenta el contexto, el tiempo que tiene el alumno o docente
para llevar a cabo alguna actividad, de lo contario puede haber repercusiones
como el no realizar un buen trabajo, al igual que no es solo calificar lo que
se quiere obtener sino que el esfuerzo de cómo se realizó tal trabajo.
Otro patología es “se evalúa cuantitativamente”, El
peligro de la evaluación cuantitativa no es solamente la imprecisión sino –y
sobre todo- la apariencia de rigor.
Este tipo de evaluación puede perjudicar a los alumnos de
diversas maneras, porque puede haber falta de algo por parte del educador al
igual que si existe una exigencia; los alumnos se ven obligados a realizar
algo, ya no es algo que por sí solos quieren realizar pero por tala exigencia
cumplen y no llegan a prender o adquirir un aprendizaje significativo.
Otro de los puntos
es “no se evalúa éticamente”, La evaluación puede convertirse en un instrumento
de opresión. ¿Qué sucedería en las aulas si el profesor estuviese desprovisto
del “arma” de evaluación? Cuando se articula un proceso de
enseñanza/aprendizaje sobre el resultado de la evaluación –más que sobre la
riqueza y la profundidad del saber- se corre el riesgo de la manipulación y el
sometimiento del alumno.
La calificación no solo únicamente costa de un número,
también se debe tomar en cuenta las destrezas y actitudes, de la misma
manera valorar el esfuerzo que el alumno
desempeña durante su desarrollo de aprendizaje.
Se evalúa para
conservar. Hemos apuntado ya que la evaluación suele cerrarse sobre sí misma,
limitándose a desarrollar una función sancionadora. En este sentido, no impulsa
el cambio. Pero, hay algo más grave, escondido en la patología de su
funcionalidad. La utilización de la misma para justificar el statu quo del
profesor, de la dirección del centro, de la Administración Escolar.
La evaluación debe abrirse al análisis y reflexión de la
misma manera que corregir los errores.
Conclusión
Para
concluir con este ensayo haremos mención de algunos avances, limitaciones y
retos, que ha tenido la evaluación educativa.
La
evaluación ya no se valora solo la forma escrita y oral, también se evalúa
conocimientos, aptitudes y actitudes de alumnos y docentes. Así como también se
ha tomado en cuenta en la actualidad la evaluación de docentes, ya que se
pretende lograr una educación de calidad en la que los docentes estén
capacitados y actualizados para ejercer la profesión docente. La evaluación
actualmente es utilizada para percibir los avances que logran alcanzar los
alumnos en un determinado tiempo.
Con
el transcurso del tiempo la evaluación ha tenido muchos cambios, antiguamente
solo se evaluaban a los alumnos, ahora se evalúa a los docentes y a sus métodos
y técnicas que utilizan. La evaluación
ha buscado tanto en el docente como en el alumno limitante para el desarrollo
de conocimientos por lo que al evaluar, el docente pretende conocer las
cualidades y conocimientos que tiene.
Cuando
el docente realiza una evaluación no toma en cuenta todas las temáticas
abordadas durante el ciclo escolar. Es decir, no se profundiza los temas que
pueden ayudar al desarrollo de conocimientos de los alumnos.
Apoyar
al alumno para mejor su capacidad y enriquecer sus conocimientos, ya que
mediante la evaluación se puede observar lo que el alumno ha logrado alcanzar y
lo que le falta comprender.
Es necesario:
Ø Evaluar
a todos los alumnos de un aula.
Ø Que
el docente valore el esfuerzo que realizan sus alumnos durante su formación.
Bibliografía
Miguel Ángel Santos. (1988). Patología General de
la Evaluación Educativa. España: Málaga.
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