miércoles, 1 de marzo de 2017

GAPI_A5_U1_E1





Centro Regional de Educación Normal
Clave: 23DNL0002N
Licenciatura en Educación Preescolar Intercultural Bilingüe
4° semestre

Curso: Evaluación Para El Aprendizaje

Coordinador: María Isabel De La Luz Cacho Aguilar

Docente en formación:
Rubí del Carmen Coba Canul
Lizbeth jazmín Ku Chuc
Irene del Rosario López Oy

Grado y Grupo: 2º “A” Intercultural Bilingüe

Ciclo-escolar: 2016-2017







Felipe Carrillo Puerto, Quintana Roo, a 1 de marzo del 2017.







Introducción:
En el presente ensayo se abordara acerca del texto “patologías de la evaluación educativa”, en donde el autor Miguel Ángel Santos Guerra habla sobre los problemas que se enfrentan en la evaluación institucional educativa en los diversos niveles, de la misma forma  está basada en la vida cotidiana de los alumnos-padres de familia-docentes y desde el punto de vista de los actores.
“la escuela no cambia por decreto. Puede modificarse la estructura, el currículum, los itinerarios, pero no se trasforma la actitud ni se mejora la capacidad educativa.” Miguel Ángel Santos Guerra.
Esta frase se refiere a que a pesar de que cambien cosas en el ámbito educativo, si el docente sigue con sus mismas posturas o formas de enseñar, no cambia nada, porque no toma en cuenta la importancia de las nuevas formas de evaluar al igual que las necesidades de cada uno de sus alumnos.
Desarrollo:
Durante el texto “patologías de la evaluación educativa” se desprenden diversas problemáticas que están relacionadas con la evaluación educativa, que entre ellas suceden en tres momentos el cual lleva un orden pero no está establecido el momento en el cual debe llevarse a cabo y una forma específica para aplicarla.
Entre las problemáticas que se bordaron en el texto nos enfocamos en: solo se evalúa a los alumnos,  se evalúan solo los conocimientos, se evalúa principalmente la vertiente negativa, solo se evalúa a las personas, se evalúa cuantitativamente, no se evalúa éticamente, se evalúa para conservar.
El primer punto “solo se evalúa a los alumnos” hace mención de que el alumno es el único responsable de sus resultados, esto es porque el resultado que tenga es por el esfuerzo que haya dado, la atención que haya brindado en clases.
Si los resultados fueron bajos, quiere decir que solo en él está el cómo resolverlo, mejorarlo, teniendo así consecuencias de lo que obtengan en sus calificaciones.
Pero lo que no se ha tomado en cuenta es que los alumnos no  son los únicos responsables de su evaluación ya que también en ello existen otros agentes educativos  a su alrededor, un ejemplo son los padres de familia  que en ocasiones suelen presionar a sus hijos a que saquen un buen promedio de lo contrario hay castigos, etc. El cual es un problema ya que al niño/a presente estrés, desesperación, etc., factores.
Hay que tomar en cuenta que al no tener un buen resultado no quiere decir que el alumno no haya  realizado un esfuerzo para realizar su examen. Puesto que tal vez puede ser el error de una forma de aplicar una evaluación.
El segundo punto “se evalúa los conocimientos”, nos dice que  una persona que adquiriese un abundante caudal de conocimientos para mejor destruir/ oprimir  a los otros, un alumno que llenase su cabeza de conocimientos pero que odiase la sabiduría, un individuo con un gran almacén de datos en la cabeza pero incapaz de comunicarse…, no está auténticamente formado.
Los conocimientos son tan importantes para los alumnos, puesto que ayudan a resolver situaciones pero los conocimientos también deben estar acompañados de saber actuar, es decir no solo es cuestión de saber  algún tema, como a veces suele verse  teóricamente sino que también hay que saber cómo utilizarlo y aplicarlo ya sea que como alumno, saberlo manejar en el aula y como educador, saberlo aplicar para llevar a cabo una mejor enseñanza con la práctica.
Otro  punto es “se evalúa principalmente la vertiente negativa”, “El desequilibrio de perspectiva hace que la escuela esté más atenta a los errores que a los aciertos de los alumnos y que los equipos de evaluación externa se apresten más a describir problemas y deficiencias que a resaltar valores y logros”
En este los docentes suelen observar los errores de sus alumnos, en vez de observar los logros y valorar el contenido de sus trabajos. Aunque es de utilidad para que el alumno mejore en su ortografía  también es necesario valorar lo que le ha salido correcto.
El siguiente punto “solo se evalúa a las personas”, es un error someter a los alumnos o a los profesores de un centro o a los coordinadores de una reforma a una evaluación conclusiva, sin tener en cuenta las condiciones, los medios, los tiempos, los contextos en que se mueven.
En este apartado el autor quiere dar a entender que es necesario tomar en cuenta el contexto, el tiempo que tiene el alumno o docente para llevar a cabo alguna actividad, de lo contario puede haber repercusiones como el no realizar un buen trabajo, al igual que no es solo calificar lo que se quiere obtener sino que el esfuerzo de cómo se realizó tal trabajo.
Otro patología es “se evalúa cuantitativamente”, El peligro de la evaluación cuantitativa no es solamente la imprecisión sino –y sobre todo- la apariencia de rigor. 
Este tipo de evaluación puede perjudicar a los alumnos de diversas maneras, porque puede haber falta de algo por parte del educador al igual que si existe una exigencia; los alumnos se ven obligados a realizar algo, ya no es algo que por sí solos quieren realizar pero por tala exigencia cumplen y no llegan a prender o adquirir un aprendizaje significativo.
 Otro de los puntos es “no se evalúa éticamente”, La evaluación puede convertirse en un instrumento de opresión. ¿Qué sucedería en las aulas si el profesor estuviese desprovisto del “arma” de evaluación? Cuando se articula un proceso de enseñanza/aprendizaje sobre el resultado de la evaluación –más que sobre la riqueza y la profundidad del saber- se corre el riesgo de la manipulación y el sometimiento del alumno.
La calificación no solo únicamente costa de un número, también se debe tomar en cuenta las destrezas y actitudes, de la misma manera  valorar el esfuerzo que el alumno desempeña durante su desarrollo de aprendizaje.
 Se evalúa para conservar. Hemos apuntado ya que la evaluación suele cerrarse sobre sí misma, limitándose a desarrollar una función sancionadora. En este sentido, no impulsa el cambio. Pero, hay algo más grave, escondido en la patología de su funcionalidad. La utilización de la misma para justificar el statu quo del profesor, de la dirección del centro, de la Administración Escolar.
La evaluación debe abrirse al análisis y reflexión de la misma manera que corregir los errores.
Conclusión
Para concluir con este ensayo haremos mención de algunos avances, limitaciones y retos, que ha tenido la evaluación educativa.
La evaluación ya no se valora solo la forma escrita y oral, también se evalúa conocimientos, aptitudes y actitudes de alumnos y docentes. Así como también se ha tomado en cuenta en la actualidad la evaluación de docentes, ya que se pretende lograr una educación de calidad en la que los docentes estén capacitados y actualizados para ejercer la profesión docente. La evaluación actualmente es utilizada para percibir los avances que logran alcanzar los alumnos en un determinado tiempo.
Con el transcurso del tiempo la evaluación ha tenido muchos cambios, antiguamente solo se evaluaban a los alumnos, ahora se evalúa a los docentes y a sus métodos y técnicas que utilizan.   La evaluación ha buscado tanto en el docente como en el alumno limitante para el desarrollo de conocimientos por lo que al evaluar, el docente pretende conocer las cualidades y conocimientos que tiene.
Cuando el docente realiza una evaluación no toma en cuenta todas las temáticas abordadas durante el ciclo escolar. Es decir, no se profundiza los temas que pueden ayudar al desarrollo de conocimientos de los alumnos.
Apoyar al alumno para mejor su capacidad y enriquecer sus conocimientos, ya que mediante la evaluación se puede observar lo que el alumno ha logrado alcanzar y lo que le falta comprender.
Es necesario:
  Ø  Evaluar a todos los alumnos de un aula.
  Ø  Que el docente valore el esfuerzo que realizan sus alumnos durante su formación.

Bibliografía

Miguel Ángel Santos. (1988). Patología General de la Evaluación Educativa. España: Málaga.

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